La producción petrolera de Venezuela promedió 1,201,000 barriles por día en agosto, un incremento de apenas 0.08 % frente a julio, equivalente a unos 1,000 barriles diarios adicionales, de acuerdo con cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El nivel actual continúa por debajo de los 3.1 millones de barriles diarios que el país producía en 1998, un año antes de la llegada del chavismo al poder. Sin embargo, en lo que va de 2026 el bombeo acumula un aumento de 29.9 % respecto a los 924,000 bpd registrados en enero.
El avance se produce mientras Venezuela promueve la inversión extranjera en los sectores petrolero, minero y eléctrico, en medio de una colaboración más estrecha con Estados Unidos. En enero, el Parlamento, controlado por el chavismo, aprobó una reforma a la Ley de Hidrocarburos impulsada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, con el objetivo de incentivar nuevas inversiones.
El Gobierno venezolano asegura que ha suscrito medio centenar de acuerdos en petróleo y gas para incorporar capital en más de 70 áreas de hidrocarburos. Además, el 28 de agosto, Donald Trump y Rodríguez anunciaron un acuerdo para explotar una quinta parte de las reservas de crudo del país mediante una compañía en la que el Pentágono tendría una participación accionaria del 35 %.

