Rodner Figueroa y s “delicado tema” con Lourdes Stephen que “jamás” aborda: “No la pasé bien”

El comunicador y fashionista venezolano se sinceró sobre su experiencia en el programa ‘Sal y pimienta’ en su pódcast ‘Cara a cara con Rodner’: “Vi cosas que no me gustaron. Dejé de ser compañero”

Rodner Figueroa and Lourdes Stephen side by side
Rodner Figueroa; Lourdes Stephen.

Rodner Figueroa se sentó en el episodio más reciente de su pódcast ‘Cara a cara con Rodner’ “con uno de los comunicadores más polémicos del espectáculo hispano”, Javier Ceriani, para conocer al ser humano detrás de las exclusivas, los escándalos y las controversias.

Aunque era el entrevistado, durante la conversación, que superó las dos horas de duración, el periodista argentino no pudo evitar preguntar a Rodner por diferentes temas polémicos que lo involucran, entre ellos su relación de trabajo con Lourdes Stephen, con quien condujo durante años el exitoso programa de Univision Sal y pimienta.

“Con Lourdes Stephen ese es un tema muy delicado que yo jamás abordo porque, a pesar de que tuvimos el programa más exitoso en su momento en Univision –nos veían más de millón y medio de personas todos los domingos, era el programa que estaba diseñado con un propósito a posterior, que ustedes sacarán sus propias conclusiones–, pero desafortunadamente no la pasé bien en Sal y pimienta, no fue la experiencia laboral a la que yo estaba acostumbrado”, se sinceró el comunicador y fashionista venezolano.

Rodner Figueroa.

Rodner reconoció que en Sal y pimienta se encontró con un ambiente laboral muy diferente al que había en El gordo y la flaca.

“Pueden decir lo que quieran de El gordo y la flaca, pero ahí éramos una familia. Cuando a veces se habla de la familia en la televisión, que yo eso lo pongo muy en duda, ahí sí nos llevábamos todos bien, éramos todos compañeros. Raúl y Lili siempre fueron muy astutos en dejar que sus talentos alrededor de ellos brillaran, porque mientras más brillaba el talento mejor le iba al programa”, resaltó.

Su experiencia en el show dominical de Univision, sin embargo, “fue absolutamente contraria”.

“Yo por inmadurez emocional no supe manejar una situación en la que yo sabía que yo decía algo en 30 segundos que era más memorable que lo que cualquier otro de mis compañeros pudieran decir a lo largo de la hora del programa, pero obviamente, insisto, eso molesta y la relación quedó un poco fracturada, porque evidentemente yo vi cosas que a mí no me gustaron”,

El comunicador señaló que es un tipo que ama la justicia y que cuando ve algo que no es correcto se tranca.

“Y yo me tranqué en Sal y pimienta y dejé de ser compañero, cosa que yo lo reconozco y lo admito, porque creo que es de sabios reconocer cuando uno comete un error”, subrayó.

“Si yo hubiese sido un tipo interesado, astuto, maquiavélico digo: yo me calo esta y aquí nos vamos a comer al mundo, porque ese programa estaba destinado para comerse al mundo y quedarse de por vida y agarrar un horario que ya estaba ocupado, pero no me sentía a gusto. Y cuando me fui de ahí –yo lo digo y la gente piensa que es mentira–, yo ganaba muchísima plata, pero yo no era feliz, porque a mí la plata no me da felicidad, a mí lo que me da felicidad es la libertad y la paz, que es lo que gozo ahora”, expresó.